La limitación programática de la superficie habitable y la variabilidad de las posteriores exigencias de uso de sus ocupantes debido a la falta de un comitente concreto, definen un modelo funcional basado en la adaptabilidad en los ciclos de la actividad diaria que intente abarcar el mayor universo posible. Un contenedor neutro con minima compartimentación espacial, limita un espacio transformable con posteriores manipulaciones programadas, proyectándose un continuum espacial con ambientes fluctuantes, hasta reversibles.

Esta versatilidad permite, con adaptaciones al caso, diversas implantaciones según el terreno, considerando la orientación se intenta optimizar la relación interior-exterior, priorizando la eficiencia en la economía de recursos para satisfacer el bienestar físico.

La materialización mediante el bloque de cemento, respeta la lógica del sistema constructivo, se desarrollando las posibilidades de aplicación del mismo, empleándolo como solado, artefacto de iluminación, macetero, gárgola y muro cribado.

Su exposición sin revoque en los paramentos refuerza su carácter y es coherente con las premisas planteadas.

La planta baja, destinada al uso común y de reuniones presenta un estar-comedor con puertas balcón hacia el espacio de expansión y de transición semicubierto que conforma la galería con su parrillero, cocina separada de este ambiente con lavadero y un baño de recepción bajo la escalera. La planta alta, está destinada al uso íntimo de los dormitorios, con su correspondiente baño.